Entrenamiento ciclista; dolores y molestias habituales

¿Te duelen las cervicales cuando montas en bici?

Algunos ciclistas se quejan con frecuencia de que montar en bici se les hace una tortura, pero no por la dureza del terreno o la intensidad del entrenamiento del día, sino por los dolores y malas sensaciones que le provocan las posturas y apoyos adoptados para realizar su entrenamiento ciclista. Al pasar las dos primeras horas comienzan las molestias que pueden llegar a ser insoportables en las manos, riñones-lumbares, cuello, rodillas…

Algunas veces estos dolores se deben a la falta de continuidad en la práctica del ciclismo. Se sale de tarde en tarde y los puntos de apoyo de nuestro cuerpo no están acostumbrados a  tanto trabajo. En otras ocasiones estas molestias se deben a una mala distribución de las medidas de la bicicleta.

Si la potencia es demasiado larga, dolerá el cuello y los lumbares o zona de los riñones, al igual que si el sillín lo tenemos excesivamente echado para atrás.

Si los calas de los zapatos no están correctamente ajustados, en la rodilla y en la parte trasera de ésta aparecerán molestias.

Si cargamos mucho peso sobre el manillar, las manos y los tríceps dolerán.

Por muy buena que sea tu bici, si no tiene las medidas correctas que te permitan ir cómodo encima de ella, cada día que salgas a dar una vuelta será un auténtico castigo, sin contar por supuesto con la intensidad del entrenamiento.

Para ello lo primero que te sugiero es que compruebes si tu talla de bicicleta es la correcta. Cada fabricante tiene sus medidas según la altura del ciclista.

Una vez que sepas cuál es tu talla correcta, juega con las potencias de sillín y de manillar. Ten presente que si tu actividad es recreativa, tendrás que buscar una posición de la potencia del manillar más levantada que si tu actividad es competitiva. De esta manera  las cervicales y lumbares irán menos forzadas y no se te cargarán.

Cuando se cargan los trapecios y las cervicales suele ser porque el manillar va demasiado lejos del sillín. Hay que acortar esa distancia colocando una potencia de manillar más pequeña para no llevar el cuello tan levantado y forzado. Así disminuiremos los dolores en la zona de la nuca-cervicales.

Pero cuidado de no ponerlo excesivamente corto, ya que si te equivocas, cargarás mucho peso sobre las manos y éstas se caldearán en exceso, provocando incómodas sobrecarga y dolores a lo largo de la ruta.

Un truco para aliviar el dolor de cervicales es el siguiente.

Coloca los brazos tras la cabeza como en la imagen de arriba.

Haz fuerza con la cabeza hacia atrás y con las manos empújala hacia delante. Haz fuerza y tensa los músculos de la nuca-cervicales. Aguanta esta tensión durante 10 segundos.

Después, con las manos tira de la cabeza hacia delante, que la cabeza baje estirando los músculos de las cervicales. Tira cómodamente durante 10 segundos. No te hagas daño. Lo que queremos es aliviar la tensión de los músculos cervicales estirándolos al máximo posible sin que esta operación nos produzca dolor. Esto te dará una sensación agradable.

Ten en cuenta que si tienes que hacer mucho este gesto, es muy posible que tengas que revisar las distintas distancias de tu bici entre sillín – manilla – pedales. Seguramente que hay alguna medida mal que te está haciendo sentir incómodo sobre tu bicicleta.

En  cuanto al dolor que provoca el sillín en nuestras zona perineal o más conocido como dolor de culo, eso mi querido amigo… ha de ir curtiéndose con el tiempo. Aquí no hay truco que valga, tan sólo entrenamiento, entrenamiento y entrenamiento. Puedes buscar un sillín más o menos ancho, o un culotte con una badana más o menos gruesa, pero el dolor ese se va aliviando a base de encallar y hacer más resistente la zona.

Si tienes algo de presupuesto para invertir, acude a un experto biomecánico que te aconseje sobre cuáles son las distancias perfectas para que vayas cómodo en tu bici

Sé feliz

Pedro García

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Pedro García

Comencé a realizar deporte en 1985 en el colegio. Futbol, Baloncesto y Balonmano y Voleibol los practicaba asiduamente. En 1988 mis padres me regalaron una bicicleta y comecé una apasionante andadura que me llevó a representar a España en distintas paralimpiadas (Barcelona 92 y Atlanta 96) campeonatos del mundo, campeonatos de europa y distintos eventos dentro del grupo de tandems de la ONCE. Mi función era piloto de tandem. También corría a título indidual en distintas pruebas a nivel nacional.
Con el paso del tiempo me ha gustado y apasionado el deporte y lo relacionado con el aumento de forma y rendimiento, llegando a un profundo conocimiento de los electroestimuladores y la nutrición aplicada a aumentar el rendimiento, la fuerza y la resistencia.
Y para compartir mis conocimientos, decidí crear este blog.
Espero que os guste y sobre todo que os ayude.

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