La genética me ha cambiado y por eso cojo peso… ¿Segur@?

¿Te has preguntado alguna vez por qué tienes ahora más peso que hace 10 años?

Es posible que te haya cambiado la genética, todo tu mundo interior se ha revelado contra ti y por eso cualquier cosita que comes o que bebes se te acumula como grasa.
O es posible que los alimentos que tomas estén todos compinchados para que en vez de darte energía, se te acumulen como grasas. Su objetivo es hacerte la vida imposible y no te van permitir por nada del mundo que te veas bien delante del espejo…

¿Segur@? 

Mi abuelo siempre decía que los latinos somos especialistas en crearnos problemas y después echarle la culpa a otro.

Muchas personas dicen “la genética me ha cambiado. He ensanchado y por eso he engordado
Bueno, la genética no es una cosa que cambie así como así. Según la teoría de la evolución, el mono no se convierte en hombre de la noche a la mañana. ¿Te imaginas? Un mono del zoológico se va a dormir una noche, y a la mañana siguiente, se despierta como hombre. Un estilo así como Tarzán. ESO SÍ QUE ES CAMBIAR LA GENÉTICA Y LO DEMÁS, ES TONTERÍA…

En nosotros la genética no cambia tan rápidamente. No es tan fácil. Lo que sí que cambian son nuestros hábitos. Te pongo un par de ejemplos:

Cuando eras joven, ibas a todos lados caminando. Echabas uno o dos partidos de fútbol o estabas toda la tarde en la calle con los amig@s y la bicicleta, o saltando a la comba, o jugando al pilla-pilla. En el cole, antes de entrar a clase jugabas con l@s compañer@s. En el recreo, no parabas de correr. Al salir, seguías jugando y corriendo. Recuerda a tu madre que decía “Hay que ver este niño que no para” y es verdad, no parabas de quemar energía.

Hoy… vas a por el periódico en coche. Al trabajo, en coche o transporte público. En el trabajo, 8 horas sentad@. El fin de semana, como estás con la energía tan baja, todo el día en casa viendo la televisión… y si sales a la calle, es para ir a cenar o a comer con los amigos. Eso sí, en el coche.

¿Y para comer?
De joven, daba igual lo que comieras. El cuerpo funcionaba perfectamente y lo quemaba todo. Ahora… no es lo mismo. Cualquier cosita que comes te engorda.

¿Cuál es el problema?
Que nos creemos que cualquier cosa es buena para alimentarnos y no es lo mismo quitarnos el hambre que alimentarnos.

El otro día, una señora iba delante de mí en la calle, comiendo una bolsa de patatas fritas de las grandes y le decía a una amiga, “hay que ver lo gorda que estoy. Pero si yo no como casi nada”

Estoy seguro de que esta señora come poquísimo, pero los alimentos que elige para alimentarse no son los más adecuados para que su cuerpo deje de acumular grasa. Se martiriza, come poco, casi todo el día con hambre, y cuando tiene que comer algo… el alimento elegido en vez de nutrir, engorda. Este es otro motivo del por qué cogemos tanto peso (y le echamos la culpa a la genética) No podemos abusar de los alimentos que nos aportan tantas calorías. Si vamos a estar todo el día sentad@ y sin hacer ejercicio, no podemos entrar en nuestro cuerpo calorías como para correr una maratón. Tenemos que seleccionar qué es lo que llevamos a nuestra boca. Soy consciente de que unas patatas fritas están riquísimas y un bollo de crema también, y que nuestro día a día es tan duro que el cerebro nos pide recompensas que nos den placer para poder seguir adelante. Lo sé.

Aquí es donde entras tú con tu fuerza de voluntad y sobre todo con tu conciencia despierta. Es necesario que conozcas cómo funciona cada nutriente dentro de tu cuerpo; si te dará energía duradera o a muy corto plazo, si se acumulará ese alimento en tu cuerpo como grasa o se eliminará aquello que no se haya aprovechado para producir energía, si subirá o mantendrá estable tu nivel de insulina, si incrementará tu truco para mantener peso. controla la cena Fuente imagen sxc.hunivel de energía o por el contrario será un ladrón de esta… conocer lo máximo posible de los alimentos que te llevas a la boca para que sepas si lo que comes te va a engordar o te va a dar energía. Por suerte, hoy todos tenemos internet y podemos utilizarlo en nuestro beneficio. Busca acerca de lo que comes habitualmente. Conoce qué hace ese alimento dentro de tu cuerpo, cuántas calorías te aporta, cuántas son de grasa, cuánto azúcar lleva…

Una bolsa de patatas fritas o un bollo de crema te aportarán mucha energía (aparte de grasas poco saludables). La que no quemes, se acumulará como grasas.

Un par de manzanas, una ensalada multicolor con frutos secos o un aguacate con nueces naturales te saciarán. No te aportará grasas que te engorden.

Sé que es más fácil llevar encima o  comprar en cualquier tienda de barrio una bolsa de patatas fritas o a un bollo de crema, y que las manzanas no son tan atractivas en sabor como lo puedan ser las patatas fritas. Lo sé y soy consciente de ello. Pero sé también cómo funcionan dentro de mi cuerpo. Por eso elijo las manzanas o el aguacate con frutos secos y soy previsor. Siempre que salgo de casa, cargo con un par de manzanas y un puñado de frutos secos.

“La anticipación es el poder más inteligente de la vida”

La anticipación es aquella cualidad que te llevará a alcanzar tu objetivo.

Al final, el éxito está en crear el hábito. Siempre pongo el ejemplo de la primera cerveza. ¿Recuerdas cuando tomaste tu primera cerveza? Sabía amarga… estaba rara… Con el paso de los años, el paladar se acostumbró y ahora… está rica. Ese sabor amargo… te gusta… le gusta a tu cerebro. Lo mismo pasa con los alimentos que son saludables. Es cuestión de que el cerebro se haga amigo de ellos.

Recuerda, no engordamos porque nos haya cambiado la genética. Engordamos porque somos nosotros los que cambiamos los hábitos tanto de actividad física como los de alimentación.

Para que seas consciente, haz una cosa. Apunta cada día durante una semana lo que comes y lo que bebes. Es posible que cuando revises a final de la semana ese papel, te des cuenta de dónde está el fallo. Contrasta en internet las calorías y los nutrientes que te aportan esos alimentos. Sé consciente también de las cantidades que tomas. Estoy seguro que te darás cuenta de muchas cosas y podrás corregirlas. Es posible que el problema esté en el trozo de chocolate que tomas al terminar cada comida, o en el helado de por la noche, o en el snack de media mañana. Anótalo y toma conciencia. Seguro que esta técnica te ayudará.

Sé Feliz

Pedro García.

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Pedro García

Comencé a realizar deporte en 1985 en el colegio. Futbol, Baloncesto y Balonmano y Voleibol los practicaba asiduamente. En 1988 mis padres me regalaron una bicicleta y comecé una apasionante andadura que me llevó a representar a España en distintas paralimpiadas (Barcelona 92 y Atlanta 96) campeonatos del mundo, campeonatos de europa y distintos eventos dentro del grupo de tandems de la ONCE. Mi función era piloto de tandem. También corría a título indidual en distintas pruebas a nivel nacional.
Con el paso del tiempo me ha gustado y apasionado el deporte y lo relacionado con el aumento de forma y rendimiento, llegando a un profundo conocimiento de los electroestimuladores y la nutrición aplicada a aumentar el rendimiento, la fuerza y la resistencia.
Y para compartir mis conocimientos, decidí crear este blog.
Espero que os guste y sobre todo que os ayude.

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