Luz roja para arrugas y té verde ¿Funciona la combinación?

luz roja para arrugas en la cara

La terapia con luz roja se ha estudiado como una opción no invasiva para mejorar algunos signos del envejecimiento cutáneo. Existen ensayos clínicos que han observado cambios en las arrugas, la elasticidad y las fibras de colágeno tras varias semanas de tratamiento. Hoy te mostrare uno de ellos.

Un trabajo publicado en 2009 planteó una idea especialmente interesante: aplicar té verde sobre la piel antes de exponerla a luz roja. Sus autores informaron de una mejora más rápida que con la luz utilizada por sí sola. El resultado merece atención y te lo voy a mostrar por si lo quieres hacer tú en casa.

Qué puede hacer la luz roja en la piel

La luz roja empleada a baja intensidad se conoce habitualmente como fotobiomodulación. La energía luminosa es absorbida por moléculas celulares sensibles a determinadas longitudes de onda y puede modificar de forma transitoria procesos relacionados con la actividad mitocondrial, las señales celulares y la respuesta inflamatoria. La respuesta depende de la longitud de onda, la irradiancia, la dosis, el tiempo, la distancia y el estado del tejido.

En un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con tratamiento simulado participaron 76 personas con arrugas faciales. Recibieron luz de 633 nm, 830 nm, ambas longitudes o placebo con luz simulada, dos veces por semana durante cuatro semanas.

Los grupos tratados presentaron reducciones objetivas de las arrugas de hasta un 36 % y aumentos de la elasticidad de hasta un 19 % respecto a su situación inicial. También se observaron más fibras de colágeno y elastina en las muestras analizadas (valores máximos comunicados en el estudio)

Fuente: ensayo clínico de Lee y colaboradores, 2007

Qué investigó el estudio del té verde y la luz roja

El artículo de Sommer y Zhu, publicado en 2009, utilizó discos de algodón con té verde sobre la piel durante 20 minutos antes de cada sesión. Después aplicó una matriz de LED con una longitud de onda central de 670 nm y una dosis dérmica declarada de 4 J/cm². El procedimiento se realizó una vez al día.

Los autores comunicaron que en un mes consiguieron mejoras que anteriormente habían requerido diez meses con luz roja sola. Propusieron que los compuestos antioxidantes del té verde podían complementar la respuesta inducida por la luz al neutralizar especies reactivas de oxígeno.

Este resultado no demuestra que el té verde multiplique la eficacia de cualquier lámpara ni de cualquier protocolo, pero crea una hipótesis clínica interesante que podías probar en tu casa ya que no conlleva ningún tipo de riesgo.

Fuente: Sommer y Zhu, 2009, DOI 10.1089/pho.2009.2547

¿Sirve una lámpara de 660 nm si el estudio utilizó 670 nm?

Como ya sabes, las lámparas que tengo en mi tienda funcionan en 660nm y en 850 nm, dos de las frecuencias que más respaldo científico tienen a lo largo del tiempo.

La diferencia de 10 nm no sitúa a 660 nm fuera de la franja roja utilizada en fotobiomodulación cutánea. Por proximidad espectral y por la evidencia disponible con longitudes rojas cercanas, es razonable esperar que 660 nm pueda actuar sobre la piel, teniendo en cuenta la cantidad de estudios que confirman los buenos resultados de esta frecuencia para la piel.

Pero la longitud de onda es solo uno de los parámetros. También importan la dosis que alcanza la piel, la irradiancia real a la distancia de uso, el patrón de emisión, la frecuencia de las sesiones y el tipo de piel.

La aplicabilidad a 660 nm es una extrapolación razonable, no una equivalencia verificada en un ensayo directo de la misma combinación.

Protocolo para aplicarlo en tu casa

Si quieres replicar esta prueba en tu casa, te cuento cómo puedes hacerlo.

Aplicación tópica: Haz un té verde bien cargado y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Utiliza discos de algodón con té verde durante 20 minutos en tu cara.

Después aplica la luz roja de 660 nm durante 3 minutos a unos 20 centímetros. (Ten en cuenta que esto es general ya que este dato se necesita personalizar y adaptar al tipo de lámpara que usas)

Frecuencia: una vez al día.

Precauciones

Como norma general, no mirar directamente los LED. Utilizar la protección ocular suministrada, especialmente al tratar la cara.

Suspender la sesión si aparece dolor, calor excesivo, irritación persistente, cefalea o alteraciones visuales.

Consultar antes con un profesional si existe una enfermedad ocular, una lesión cutánea activa, antecedentes de fotosensibilidad o uso de medicamentos o cosméticos fotosensibilizantes.

No aplicar té caliente ni preparaciones contaminadas sobre la piel. Si el té verde puede ser orgánico, mucho mejor.

¿Necesitas una lámpara de luz roja?

Si no tienes una lámpara y quieres probar sus efectos, te doy dos opciones.

La lámpara de 300 W integra 30 LED de 660 nm y 30 de 850 nm. Por su tamaño de 320 × 220 mm es una opción manejable para la cara y aplicaciones localizadas. Su consumo eléctrico es de 85 W.

Ver lámpara de luz roja de 300 W Wellness

La lámpara de 900 W integra 90 LED de 660 nm y 90 de 850 nm y mide 910 × 220 mm. Cubre una zona mayor. Esto es perfecto si la quieres utilizar para la cara y otras áreas corporales. Su consumo eléctrico es de 254 W.

Ver lámpara de luz roja de 900 W Wellness

Una lámpara grande no mejora necesariamente más las arrugas de la cara por el mero hecho de tener más vatios. Su ventaja principal es la superficie de cobertura y la posibilidad de tratar zonas corporales amplias con mayor comodidad.

Sé Feliz

Pedro García

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