Terapia de luz roja antes del ejercicio: ¿puede mejorar el rendimiento muscular y reducir la fatiga?

Terapia luz roja para mejorar el rendimiento muscular

La fotobiomodulación, también conocida como PBM o terapia de luz roja, se utiliza cada vez más en el ámbito deportivo. Su objetivo no es sustituir el entrenamiento, el descanso o la nutrición, sino actuar como una herramienta complementaria para preparar el músculo antes del esfuerzo y favorecer la recuperación posterior.

La evidencia disponible apunta a que aplicarla antes del ejercicio puede mejorar algunos indicadores de rendimiento muscular y reducir ciertos marcadores asociados al daño muscular y la fatiga.

¿Qué dice la investigación?

Una revisión sistemática publicada en la Revista Brasileira de Medicina do Esporte analizó 15 ensayos clínicos aleatorizados publicados hasta marzo de 2021.

En la mayoría de los estudios incluidos, la fotobiomodulación se asoció con:

  • Mejora de la contracción voluntaria máxima y, en algunos trabajos, del pico de fuerza.
  • Mayor tiempo hasta la aparición de la fatiga o el agotamiento.
  • Mejor consumo de oxígeno durante el esfuerzo en algunos protocolos.
  • Reducción de creatina quinasa (CK), un marcador que puede elevarse tras daño muscular, aunque no mide por sí solo la recuperación.
  • Descenso de algunos marcadores de estrés oxidativo, fatiga e inflamación.

Los beneficios se observaron con más frecuencia cuando la aplicación se realizaba antes del ejercicio. Puedes consultar la revisión completa aquí:

¿Por qué podría ayudar antes de entrenar?

La hipótesis es que la luz roja e infrarroja cercana (660Nm y 850 Nm), puede modular procesos celulares relacionados con la producción de energía y la respuesta al estrés del ejercicio. Esto favorece que el músculo tolere mejor una sesión intensa.

En los estudios han aplicado luz roja sobre músculos implicados en el esfuerzo —como cuádriceps, isquiotibiales, gemelos o bíceps— minutos antes de una prueba o entrenamiento. Se han investigado tanto láseres como dispositivos LED y combinaciones de longitudes de onda.

El principal límite: no existe un protocolo único

Aquí es donde puede aparecer la confusión ya que la propia revisión señala una importante variabilidad entre los estudios: longitudes de onda, energía administrada, potencia, número de puntos, músculos tratados y momento de aplicación fueron distintos.

Por eso no es correcto decir que “cualquier luz roja mejora el rendimiento” o que existe una dosis universal para todo deportista. La eficacia depende de que el dispositivo entregue parámetros adecuados y de que la aplicación se adapte al músculo, el tipo de ejercicio y el objetivo.

Por ese motivo nuestras lámparas concentran todo su potencial en dos tipos de frecuencia, 660 y 850 nanómetros. Estos son los parámetros más estudiados a lo largo de la historia de la luz roja.

Fotobiomodulación y deporte: una herramienta complementaria

La revisión narrativa Photobiomodulation and Sport también recoge resultados prometedores en rendimiento, fatiga y recuperación muscular.

Estudios como estos demuestran que la fotobiomodulación aplicada antes del ejercicio puede ser útil como complemento en entrenamientos exigentes, pruebas de resistencia o periodos de alta carga, pero por supuesto no reemplaza los fundamentos que realmente sostienen el rendimiento: una planificación adecuada, descanso, hidratación, alimentación y progresión de cargas.

¿Te animas a probarla?

La evidencia actual sugiere que la fotobiomodulación previa al ejercicio puede mejorar la tolerancia muscular al esfuerzo y reducir algunos marcadores relacionados con la fatiga y el daño muscular inducido por el ejercicio.

Si se utiliza, debe hacerse con un equipo fiable, parámetros adecuados y expectativas realistas: puede ayudarte a mejorar tu rendimiento muscular.

Sé Feliz

Pedro García.

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